Si uno cree que tiene vigorexia o sabe de alguien que tenga los síntomas, no hay que alarmarse. Este trastorno tiene solución, pero es imprescindible la ayuda de un profesional.
Ante el diagnóstico de vigorexia se deberá seguir un tratamiento con un equipo médico multidisciplinar, que pasa por una terapia psicológica y, si es necesario, para la reeducación de los hábitos alimentarios.
Acceso a la fuente de consulta:
El trastorno de la vigorexia. Sant Joan de Déu [Fecha de consulta: 29/04/2019]
Vigorexia. Collegi de Farmacèutics de Barcelona [Fecha de consulta: 29/04/2019]
La incidencia de la vigorexia en adolescentes. Un problema clínico y legal. Psiquiatria.com [Fecha de consulta: 29/04/2019]
Vigorexia, cuando la obsesión por volverse cada vez más musculoso se convierte en enfermedad. BBC [Fecha de consulta: 29/04/2019]